martes, 28 de diciembre de 2010

Sin comentarios

El destino, un fastidioso quizás papel existente que dicta lo que tenemos que hacer en nuestra vida, ¿no podemos elegir?, tonterías. Sin embargo, muchas veces vemos las cosas tal cual pueden suceder y por hacernos los todopoderosos lo ignoramos.

Nos burlamos de las advertencias, y luego recordamos con tristeza o con alegría como lo hicimos. Desafiamos los limites, ignoramos el sentir ajeno, incluso el propio, y despues nos miramos en un espejo con arrepentimiento, aunque puede que este no se manifieste y solo quede el vacío del orgullo, o una fastidiosa voz llamada consciencia.

Es en estos casos donde prefiero el silencio, sin voces o caminos que seguir, simplemente la nada, un "¿Qué hare ahora?" normal y corriente, que sea consecuencia del ocio, y no de una decisión tomada

Un juego...

Como niños pequeños que les han prohibido salir por la lluvia, escaparon de la casa, todo esta preparado, sus padres no están en casa, y la niñera se ha dormido. Ríen en complicidad y miran el cielo gris con burla.

Salen a jugar como cada tarde, burlando el tiempo que está encima de ellos, disfrutando cada segundo que pasa, cada momento, cada palabra, cada sonrisa. Uno de ellos mira la hora y toma de la mano al menor para llevárselo a rastras a casa.

La niñera sigue dormida, y apenas entran las gotas de lluvia comienzan a caer sobre aquel hogar, alertando a la anciana que los cuidaba. Ella les pregunta que hicieron, y contestaron una verdad a medias: "jugar". Nadie tenía que enterarse que habían salido a pesar de las advertencias, porque ese era un secreto de ellos, que mientras que no se mojaran al llover, estaba a salvo.

lunes, 18 de octubre de 2010

Una promesa perdida

Porque incluso los objetos mas puros tienen un punto de corrupción y porque no hay ni una sola acción que lo vuelva puro de nuevo, se corrompió, siendo aplastada por su propio peso. Un grito murió en su garganta al desvanecerse, y con un lamento confesado por medio de una mirada hacia su creador se despidió del mundo.

El hombre, conteniendo las lágrimas se dejo caer al suelo lamentándose, todo el odio y maldiciones que le profesaba no era más que una forma de esconder su amor, todas las acciones que intentó hacer, no era más que una forma desesperada de mantenerla con vida, pero todo aquello fue inútil, en vano, y aún así lo intentó porque le amaba.

Reteniendo los sollozos se levantó del suelo, y rezó por su bienestar, esperaba que estuviera bien sin su cuidado, eso era todo lo que podía hacer, no podía traerla de nuevo, tampoco podía crear otra tan perfecta como ella, simplemente, no tenía ya ánimos para crear una promesa que tomara su lugar.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Invierno

Una imagen hace resurgir de las cenizas una mariposa en un bosque en el que una vez estuvo perdida. El alma vuelve a ella al despertar un deseo tan primitivo como la vida misma. El movimiento hacen agitar sus alas como un sentimiento que una vez dormitado estaba. Y la frustracion hace aparicion, porque su letargo acabo en una mala estacion.

martes, 5 de octubre de 2010

La promesa

Los murmullos de una promesa olvidada se dispersan a traves de la tierra, en apariencia desapareciendo, fundiéndose con la nada, pero en realidad se amplia para continuar su vida, su vigencia, haciéndose fuerte contra la adversidad, fuerte incluso contra la voluntad perdida del centro en que gira.

Se disfraza con ropas mundanas y vulgares, haciendole ver común y vil, porque se sabe incomprendida, se sabe perseguida, y a la vez admirada y codiciada; observa el mundo, perdiendo el tiempo con minimiedades y viendo con desinterés lo normal, a la vez que no pierda de vista a aquella esencia que ha elegido como su protegida.

La abraza, la cobija en sus brazos sin que se de cuenta, y si se ve descubierta de nuevo practica y se disfraza como cualquiera otra esencia normal y contaminada, porque no puede ni debe dejarse ver tal cual es a la luz.

Nota la frustración de su creador y sonrie con compresión. Se pregunta como le pudo haber creado, la maldice y la aborrece, sin embargo sólo ella lo comprende, porque sabe que sólo un "tonto" la pudo haber creado, y que sólo un tonto podría aún a pesar de todo seguirla alimentando sabiendo que no obtendrá nada cambio.

Ella lo comprende porque sabe que ella es pura, y que no existe muchas como ella, despues de todo, hay muy pocos seres humanos tontos, y demasiados inteligentes. Que lástima que esos que se llaman a sí mismos inteligentes, jamás sabrán que tan estúpidos son.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Lo imposible no existe

Hoy en la madrugada terminé de ver un anime llamado Full Metal Alchemist Brootherhood, ¿que tiene que ver eso?, quizás mucho, quizás nada, pero me he puesto a pensar. ¿Para que vivimos?, ¿para que existimos?, las dos preguntas en si mismas, puedo asegurar que son más significativas para los demás que para mi.

Hace un buen rato dejé las crisis existenciales acerca de la vida y la muerte, y me aferré a dos verdades: estoy viva, esa es una, puedo morir ahorita mismo como puedo morir dentro de cincuenta años o más, esa es la segunda verdad; como dice mi padre "lo único que necesitas para morir es estar vivo". Ahora, el tema de la muerte me puede sugerir otras preguntas como el típico ¿hay vida después de la muerte?, y debo decir que no me interesa, gente muere malgastando su vida pensando en eso, yo prefiero vivir la vida que tengo, que se me ha dado, y que amo a pesar de todos sus altibajos.

Otra verdad es que nos tenemos única y exclusivamente a nosotros mismos, ¿forma antipática de ver la vida?, para nada, es una realidad. El resto del mundo pasa por nuestras vidas, quizás ayudándonos un poco en su transcurso, o al contrario hundiéndonos más de la cuenta, pero al final, desaparecen, se alejan, los alejamos, mueren, cambian, y al final, estamos sólos en el camino. ¿Por esto se debe menospreciar la presencia de la gente a nuestro alrededor?, todo lo contrario, por eso mismo es que debe aprovechar cada minúsculo segundo invertido en estar o compartir momentos con alguien más que en realidad lo merezca.

A pesar de lo que puedan decir muchos y que otros me pueden decir que estoy loca, o quizás soy muy idealista, la vida me parece maravillosa, fascinante en cada uno de sus sentidos, y aunque los humanos (incluyéndome, no es como si fuera algo extraterrestre) me puedan parecer desconcertantes y a veces molestos, son igual de maravillosos, cada cabeza tiene una caja de pandora que es hasta divertido explorar, siempre y cuando no nos perdamos nosotros mismos en la búsqueda, aunque hay algo que no termino de comprender, y supongo que no lo comprenderé jamás, y es el como nos podemos encerrar en una realidad incierta, hasta yo lo hago a veces, quizás hasta lo hago sin darme cuenta y lo que estoy reflexionando en este instante son puras palabras sin sentido, y por ello me parece incomprensible.

La imaginacion humana es maravillosa, de hecho creo que es lo que más me llama la atención de todo, sin embargo, a medida que vamos creciendo, a medida que nos viciamos más con nuestro ambiente la vamos perdiendo o simplemente la suprimimos, sumiéndonos en la desesperación o en la resignación de una horrible realidad, o cayendo en el error de alimentarla demasiado para que no muera y crearnos una realidad demasiado retorcida, no puedo decir que sea un error o que no lo sea, sin embargo yo conservo aún mis sueños, con ligeras modificaciones que quizás puedan parecer que las han hecho las decepciones, pero no, es porque he encontrado cosas que son más importantes para mí, y tambien conservo mis ganas de hacerlos realidad, solo que ya sé que las cosas no se logran de un día para otro, requieren tiempo, dedicación y esfuerzo.

Las barreras que tenemos no las imponen los demás, el poder de convertir algo que deseamos realidad no es de alguien más, el que la vida sea como un cielo o como un infierno no depende de un Dios, todo lo anterior no es más que nuestra responsabilidad, nuestra culpa, y quizás verlo de esa manera haga la vida más pesada de lo normal, pero también la puede hacer más llevadera y hasta divertida, ¿las circunstancias te fastidian?, aprende a fastidiarla tu a ellas.

Todos somos iguales, nadie tiene más posibilidades o más habilidades que alguien más, las oportunidades no se pierden, siempre están allí, nunca es tarde para rectificar los errores. Sin embargo cuidado con malinterpretar mis palabras, puedo sonar idealista, pero hay demasiado tras ello, las cosas no son tan fáciles como las pinto, pero tampoco son tan difíciles como algunos se empeñan en demostrar.

"Lo imposible no existe"

martes, 7 de septiembre de 2010

Para que no se pierdan en la nada

Demasiado vivo como para matarlo, demasiado intenso como para apagarlo, demasiado bello para ignorarlo. Lo malo no opaca lo bueno, lo resalta, el llanto no te hace más débil, te fortalece, el miedo no te hace peor persona, te hace más humilde, el caos no es innecesario, se necesita para apreciar la paz, el odio no hace que el amor desaparezca, destaca el hecho que sigue presente.

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Un dulce elíxir que me corroe, que me despierta, que me atormenta, que me desata, cuyo sabor en mis labios me hace desear por más, cuyo objetivo es llevarme a la muerte pero solo me vuelve inmune y excita la vida que corre por mis venas, moviéndome, incitándome, diciéndome en un suave murmullo que busque su fuente, para seguirlo bebiendo en un círculo vicioso en donde el gusto no se acaba sino que se hace más fuerte.

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La niebla me llama a que me funda con ella, ¿para qué me quiere? es un misterio, su caprichoso ser solo atiende a sus deseos, ¿por qué fundirme y no bailar con ella? porque no quiere compañera, quiere fuerza, esta sedienta de ella, fuerza para ocultar todo lo que se atreva a atravesarle, fuerza para perder a la bestia osada que buscando escondite la usó a ella, fuerza, fuerza para dejar de ser simplemente niebla.

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...y los ojos se tornan ciegos ante imágenes que deberían llamar su atención, los pensamientos se tornan torpes porque los pensamientos se desvían y dejan que otros totalmente diferentes tomen su lugar, un músculo cuya única función es bombear la sangre se vuelve el motor de nuestras acciones y toma las riedas de un cerebro que aún despierto se embeleza por su poder. Los oidos se tornan sordos ante lo que es correcto y lo que no, pero no es que tu cuerpo ha dejado de funcionar y estás cerca de la muerte, no es que tontamente has interpretado el funcionamiento de un ente tan perfecto, no es que el mundo se ha puesto de cabeza y la verdad se ha convertido en mentira, el mundo cambia pero sólo para ti, porque lo ves con otros ojos, escuchas con otros oídos, comienzas a sentir con el cerebro y pensar con el corazón.

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Caminando a través un sendero rudo, cansino, casi doloroso. Caminando entre ideas, palabras, pensamientos y acciones que iluminan, dan vida, sumen en la oscuridad y matan si te descuidas. Caminando porque el instinto dicta y la mente calla, sensible a cualquier cambio en el ambiente que pueda desviar del camino original, para volver a el sin siquiera pensar. Caminando con los sentidos alertas, aunque no es necesario, ya la ruleta ha girado y te has visto privilegiado, la suerte no está ni estará en tu contra sino siempre a tu lado.

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Decisiones, decisiones que atormentan, decisiones que alivianan, decisiones difíciles que se tornan en la solución más fácil, desiciones fáciles que hacen todo difícil. Es fácil escuchar la mente y guiarse por miedos, por suposiciones, por conclusiones ciertas, por conclusiones erróneas, es fácil escuchar nuestra voz más compleja porque como buenos seres humanos hemos aprendido a dejar nuestros instintos a un lado. Sin embargo, ¿qué tan correcto puede ser dejarse llevar por nuestra voz más primitiva? o mejor dicho ¿qué tan difícil puede ser callar nuestra cabeza y dejar que nuestro cuerpo hable? ¿qué tan interesantes pueden ser los resultados de este descabellado experimento? :)

Deja vú

...Al entrar al inmenso lugar mi vista se posó en la mesa de café y en una hermosa muñeca que ser eguía orgullosa en el medio de ésta, sin embargo al verla al rostro pude ver que algo estaba mal.

Esa muñeca de porcelana estaba hecha a la imagen y semejanza de alguien real, no, esa muñeca encerraba el alma de una persona, alma que moría por salir de allí, moverse, gritar, pero su limitado cuerpo no le dejaba hacer realidad sus deseos.

Con el pasar del tiempo se estaba acostumbrando a ser lo que le había tocado ser, al escuchar y ver cosas que petrificaban su alma poco a poco hasta volverla una burla de su cuerpo, ya no se ilusionaría, ya no lloraría, ya no se divertiría, ya no desearía salir de allí, y la próxima vez que la viera, no llamaría mi atención, porque no sería más que una pieza decorativa en la inmensa sala en la que al final, nunca debió haber estado.

P.D.: quería escribir algo de una muñeca, y a medida que iba escribiendo, me venían imágenes como si yo ya hubiese escrito esto, por eso el título de Deja vú.

sábado, 21 de agosto de 2010

Sentimiento sin nombre

La ansiedad se dispara, el corazón deja su ritmo habitual y comienza correr en una alocada carrera, los pensamientos que se tenían se disipan para dejar la mente en blanco, miles de palabras parecen llegar a los labios para ninguna llegar a ser pronunciada, los miedos más infantiles aparecen agarrados de la mano con los impulsos más locos que pudiste haber tenido.

La voluntad se hincha, queriendo acabar con todo lo que se quiera llamar destino, los ojos ven la realidad e imagina el futuro si esta cambia a su antojo, se mira con desdén lo negativo y lo positivo se recibe con una sonrisa en los labios. Emociones sin sentido se multiplican y las importantes se opacan.

¿De que hablo?, no tiene nombre ni una denominación dada por mí. Cada quien tiene su forma única de interpretar sus emociones y sentimientos.

domingo, 11 de julio de 2010

Un imperio

Un día, fastidiada de su vida actual, una joven salió de lo que conocía como hogar y se emprendió un viaje, en cuyo camino tuvo que pasar por un desierto, hasta que encontró una ciudad que le llamó muy especialmente su atención. Aquella ciudad era como un laberinto lleno de trampas, en donde sus ciudadanos -hábiles, inteligentes, amables pero demasiado desconfiados-, acostumbrados a vivir en un lugar totalmente apartado del resto, era totalmente reticente a los extranjeros que pudieran poner un pie en aquellas tierras, .

La mujer, inteligente y hábil como ella sóla podía ser, recorrió aquel laberinto, evadió sus trampas, se ganó a los ciudadanos, y comenzó a revolucionar aquel pequeño lugar, ganándose en poco tiempo el cariño y afecto de todos los que la rodeaban, hasta el punto en que comenzaron a hacerle caso a sus mandatos cómo si fuera su gobernante, mandato que hizo de la ciudad un pequeño imperio que era comparable con cualquier otro reino, con sus imperfecciones, quizás los aldeanos se habían entregado a la sumisión más de la cuenta, pero aquello no era algo que no se podía cambiar, porque después de todo no hablamos de una dictadura.

Después de un tiempo, por razones que no son relevantes en este relato, aquella mujer se fue, dejando a aquel reino algo perdido, casi desorientado, porque se habían acostumbrado a que ella le gobernara. La buscaron hasta el cansancio sin tener éxito, y cuando ya era un hecho que no la iban a encontrar, el reino se fue reponiendo, aprendieron a mantenerlo entre todos, agradecidos eternamente con la mujer que les había ayudado a prosperar.

Un día, en un viaje que un aldeano había hecho a un nuevo reino emergente y cercano, descubrió que el gobernante era aquella hábil mujer, y corrió de nuevo a su hogar a contar la buena nueva, aquel reino era distinto, construido de una forma totalmente diferente al suyo, pero aquello no les importaba, sólo le importaba el mantener la relación y el contacto con la persona que les había ayudado. Un diplomático fue enviado a hacer negociaciones, deseando establecer un intercambio tanto tecnológico como cultural, y en apariencia y en palabras lo había logrado, pero cuando regresó a su reino jubiloso de haber logrado algo, se encontró con el lugar en ruinas, y con todo aquel que le hablaba decía lo mismo: "un ejército del reino nuevo cercano vino por ordenes de su reina, nuestra antigua gobernante, con órdenes de destruirnos"

¿Cuál es el objetivo de destruir algo que uno mismo construye? ¿Cuál, si no es el mismo miedo que eso te destruya primero?

Palabras mudas

Palabras, cadenas que pueden llevar a un alma a la perdición o a la misma redención, al mismo cielo. Palabras que pueden llevarse el viento o que pueden quedar grabadas en la memoria como una cicatriz en la piel, molesta, que te hacen recordar una y otra vez algo que pudo ser divertido, como tambien triste.

¿Qué puede decir más que una palabra? una acción, sin embargo sin las palabras son nada, porque el ser humano siempre sin querer las busca, y es aquí donde me pregunto ¿entonces que hacemos aquellos que no tenemos el don de la palabra?, nada, esperar que nos pregunten, y esperar que cuando tratemos de explicarnos lo hagamos bien, y si lo hacemos mal, intentar redimirnos.

Aquellos que tienen el don de la palabra tienen la increible capacidad de cambiar el mundo a su alrededor, tanto positiva, como negativamente, pueden convencer masas y e inculcar en los demás su propio pensamiento, sin embargo ¿hasta que punto puede ser cierto?, hasta el punto en que nos damos cuenta en que si no hay una acción que la respalde puede caerse tal cual torre de naipes.

Es por esto por lo que prefiero aferrarme a las acciones, a veces confusas cuando el que las ejecuta es inseguro(a), y sólo recurrir a las palabras cuando sea totalmente necesario. Decimos lo que pensamos y también lo que no, decimos la verdad como tambien mentimos, decimos lo que sentimos y a veces callamos por miedo a expresar nuestro sentir, y para ello no hay que ser un perfecto mentiroso, sin embargo para mentir con nuestras acciones hay que ser maestros, porque ni un aprendiz lo hace perfecto. Por ello prefiero el lenguaje del cuerpo a la hora de tratar con los demás, palabras mudas que expresan lo que quiero, pienso, y deseo.

lunes, 5 de julio de 2010

El juez y el reo

La verdad, es un término relativo, la mentira también lo es, lo bueno puede ser bueno para ti, mientras que para alguien más puede ser algo malo y viceversa. Cada quién tiene su propia verdad y en muchos casos la defiende a capa y espada, pero, cuando esa verdad envuelve a otra persona, ¿no sería bueno saber si nuestra verdad es tambien la suya?

Vivimos prediciendo, suponiendo, y a veces juzgamos a otra persona basándonos en nuestra verdad, ignorando totalmente la de la contraparte. Es imposible saber y vivir bajo las verdades de todos, eso lo sé, no todo el mundo es importante para nuestro mundo, eso es verídico, sin embargo a veces nos hacemos ciegos incluso ante las verdades que están en nuestro lado, y que incluso, pueden, en la realidad, ser verdades más pesadas que las nuestras.

No se puede condenar a un reo sin haberlo sometido a juicio, no se puede condenar a un reo sin que éste sepa su delito, sería injusto, sin embargo, en esos casos, el tiempo dictará, quién tenía más razón, si el reo, o el juez.

lunes, 21 de junio de 2010

Pensamientos del día. Parte III

Y es que, a pesar de todo, nunca he tocado este tema: las mentiras. He crecido con tanta reticencia a ello, que incluso el reflexionar acerca de este tema me es fastidioso, casi una costumbre, pero una vez más he tenido que hacerlo y quiero compartir lo que pienso.

He mirado tantas veces a personas mentir, he descubierto sus mentiras en acciones, les he plantado la mentiras tantas veces, mentiras que a veces hasta ellos mismos se creen, que al final he llegado a la conclusión que cuando me he dejado engañar por una es porque el actor es demasiado bueno, o es porque como buen ser humano, me canso de las mentiras y deseo que por una vez todo sea verdad, todavía no me he topado con el primer buen mentiroso... y desde hace un buen tiempo no me he dejado engañar totalmente.

En momentos como estos me pregunto realmente ¿que tiene de bueno mentir? en muy contadas CONTADISIMAS ocasiones (más que todo con la gente que esta llegando al final de su vida, o con una situación de salud delicada) puedo justificarlo, ¿pero en las demás? ¿de que sirve decir que eres millonario cuando no lo eres? ¿de que sirve decir tantas cosas que al final no son verdad?, bueno, si tiene un fin, perjudicial por donde lo veas, se perjudican a si mismos porque juran que la mentira nunca se descubrirá, perjudican al receptor de la mentira mientras éste crea en ella.

¿Qué es más fácil? ¿decir la verdad y tener la certeza y tranquilidad que no importa por donde busquen todo apuntara a ella, o maquinar una mentira y matarte para que esta no tenga ningún punto débil por donde ser descubierta?, particularmente me inclino por la primera, y fuera de la rabia que alguna vez sentí por los mentirosos que se tornan compulsivos, me dan más bien lástima, lástima porque nunca verán la belleza de las cosas que también se ven en la realidad y no que sólo en un mundo fantasioso se consiguen.

P.D.: no estoy en contra de la fantasía, todo ser humano la necesita para ser realmente pleno, de la "fantasía" han salido cosas demasiado reales, la fantasía es lo que nos permite conservar nuestra parte infantil cuando ya no lo somos; lo que si estoy realmente en contra es de la gente que vive en la fantasía y pretende que uno se una a ella obligatoriamente. Estoy de acuerdo con la fantasia y con la sinceridad, no con la fantasía y la mentira.

sábado, 19 de junio de 2010

Pensamientos del día. Parte II

A ver, cada cabeza es un mundo, si nos sentáramos a ver cada cosa que nos describe a nosotros mismos, sería una locura, una total y absoluta locura, y no terminaríamos nunca, porque comencemos desde la premisa de que nadie se conoce totalmente a si mismo, pero, una forma muy divertida de ver las cosas, es colocando una palabra, o un conjunto de adjetivos que nos describan, comencemos por mí:

Optimista, fatalista, realista, divertida, observadora, detallista, imaginativa, hábil, entusiasta, atrevida, tímida, sentimental, calculadora, sincera, despistada, apasionada, terca, floja, y así podría seguir, pero sinceramente ahorita me da fastidio, aunque insisto, es divertido, deberían intentarlo.

P.D.: cualquier contradicción presente en esta publicación, atribúyansela a la locura de la escritora xD!

viernes, 18 de junio de 2010

Pensamientos *cof locuras cof* del día. Parte I (supongo)

En un momento de reflexión que acabo de tener (como cosa rara), yo Jibriel, acabo de fumarme un porro (es broma), y acabo de ver algo bien interesante que partió desde un análisis de mi persona, para después trasladarlo en personas que me rodean y que no tengo ni uno ni dos días conociendo sino años.

Es interesante, esa frase de "cambió de la noche a la mañana" es falsa, nosotros aprendemos cosas que modifican nuestras costumbres y modos de acción ante ciertas situaciones y el aprendizaje (cabe destacar) no es de un segundo a otro, toma tiempo. Muchas cosas que a veces cambiamos de "la noche a la mañana" son programadas por nosotros mismos y aunque en apariencia puede verse que cambiamos, si vieran la mente de esa persona, se darían cuenta que los pensamientos son casi iguales, raro, contradictorio, totalmente extraño y casi inútil (a la larga se torna costumbre y en ese momento si forman parte de la persona), pero es un hecho.

Por eso he llegado a una conclusión, los grandes cambios en nosotros los seres humanos (los cambios reales) no son en realidad cambios, somos la misma persona, sólo que estamos mostrando una faceta que el público (en un momento dado) no conocía. Así que tranquilo, cuando vea que un amigo ha cambiado drásticamente (y realmente), no se asuste, no han cambiado a la persona por otra, es la misma, incluso esta cara puede ser menos fingida que la anterior.

Yo por ejemplo, soy la misma en esencia, sólo que he dejado salir algunas cosas que antes no dejaba, raro, extraño, pero muy satisfactorio. ¿Algún comentario?

miércoles, 16 de junio de 2010

Cartas sin remitente. Parte V

Esta es la última carta que escribo, una carta que definitivamente aunque es mi cabeza la que está dándole palabras a todo es mi corazón quién se pone delante del ordenador, una carta que aunque parece no tener remitente lo tiene, una carta que a pesar de que suena a despedida no lo es.

A pesar que puede no importarte demasiado, quería agradecerte, gracias a ti aprendí demasiadas cosas, por las buenas o por las malas las aprendí, y eso, a pesar que me pueden dar ganas de maldecirte una y mil veces por las decisiones que tomaste, es algo que no te puedo quitar, quisiera odiarte, quisiera darle clic al botón suprimir para olvidarte, ambas las he intentado pero no puedo, fuiste tu quien me dijo que el amor era ilógico, ahora veo que en realidad lo es.

Siempre he dicho que los sentimientos reales no se mueren, simplemente se duermen para dar paso a uno nuevo que es más fuerte que el anterior por lo que lo puede mantener dormido, sino simplemente se transforma en la sombra del otro. Una parte de mí duda de lo que dices, pero sé que fuiste totalmente sincero por otro lado, y en realidad espero que sea así y no una simple mentira de tu mente o de tu corazón o de ti mismo, espero que lo que me hayas dicho haya sido cierto, y espero realmente que todo lo que hagas de ahora en adelante te salga bien, pero por favor, no vuelvas a hacer lo mismo, a pesar de todos mis defectos y las errores que pude haber cometido, considero que todo esto no es del todo justo, quizás es impresión mía por ser humana y porque estoy bastante dolida (y esa expresión no abarca lo que siento en realidad), pero no quiero que eso se te devuelva de algún modo, después de todo me importas, y si pudiera evitarte un daño lo haría.

¿Soy terca?, quizás a rayar el extremo de la estupidez, quiero dejar que el tiempo fluya, que él haga su trabajo, no quiero yo forzar a dormir lo que siento, si se tiene q dormir, que lo haga él sólo, porque el forzarlo sería una estupidez de mi parte, ya que al intentarlo, varias partes de mi también se forzarán a cerrarse, y no quiero cometer ese error, porque una de tus palabras también fueron que no debía hacerlo, que no debía cerrarme después que pasaras por mi vida, lamentablemente mis sentimientos están íntimamente conectados a ese switch que decide si debo ser fría o no, no puedo desligarlos, ni quiero hacerlo por momentos. Sin embargo, sé que por mi propio bien, debo alejarme un tanto de ti y dejar de forzar algo que no existe, pero como dije ayer, te amo J.S.T., no tienes ni la más mínima idea de cuanto, y siempre que necesites una amiga o alguien con quién hablar cualquier cosa apareceré de la nada para estar allí, no quiero que te cohíbas por este escrito (en caso de que pueda causar eso), que es solamente una última expresión de lo que siento.

domingo, 13 de junio de 2010

Cartas sin remitente. Parte IV

¿Cuales son aquellas cosas que en realidad nos hacen felices?, no son los objetos materiales, no son los golpes de suerte, no es ser millonario, no es tener el mejor puesto de la compañía, no es tener un negocio propio, no es tener un buen cuerpo o tener como esposo o esposa a la persona más atractiva de la ciudad.

La felicidad se encuentra en una noche sin luces cuyo cielo está adornado de estrellas, en un pez de varios colores nadando libre en el mar, en los matices de un amanecer, en los colores de un atardecer, en una luciérnaga que intrépida y sóla se enciende bajo un manto oscuro, en un pequeño animal que buscando cariño te acaricia, en el viento que ondea tu cabello, en la sensación de calidez de la arena bajo tus pies, en las mejillas sonrosadas de un niño que al verte se apena, en una sonrisa, en una mirada dirigida a tí, en una palabras de comprensión, en un simple gesto de cariño, en un silencio.

En las cosas más pequeñas está la felicidad, entonces ¿por qué no las buscas y sigues viendo el motivo de las tristezas?, vamos no es tan difícil, ni tampoco hay que ser un maestro para encontrar aquellas pequeñas cosas que nos hacen felices.

Cartas sin remitente. Parte III

La naturaleza es perfecta, busca un equilibrio para todo sin excepción, y aquello que conforma nuestra vida, nuestro día a día no es la excepción. A cada segundo tomamos una decisión, sin importar si fue inducida o no, y esta decisión crea un flujo que busca a su contraparte para contrarrestarse.

Decir que algo no fue nuestra culpa es inútil, porque en principio siempre lo es, y si no lo es en apariencia, entonces en algún momento aparecerá el flujo que lo contrarreste y nos deje en paz. Huir del flujo es también inútil, aunque parezca que en algún momento este no nos alcanza, es tan sólo un parecer, éste puede que aparezca incluso con más fuerza luego de haberle huido, pero esa fuerza también es una ilusión, vuelve con la misma sólo que nos ha tomado desprevenidos. Por eso cada vez que nos sucede algo que nos haga decir “¿qué hice yo para merecer esto?”, hay que mirar hacia atrás, para ver si en realidad nos está cobrando algo, sino tranquilo(a), en algún momento todo volverá a su equilibrio siempre y cuando no se siente simplemente a esperar.

Ahora es que yo le pregunto, usted que quizás me lee ¿qué piensa hacer?, ¿va a huir del flujo o va a esperar que éste le alcance?, o mejor aún, ¿va a buscar el cómo contrarrestarlo para crear vuestro propio flujo, uno que sea mejor que el anterior?

viernes, 11 de junio de 2010

Cartas sin remitente. Parte II

Siempre lo he dicho, la gente en una forma muy general tiene dos clasificaciones por lo menos para mi persona: las marionetas y los marionetistas. Uno no es menos que otro, la diferencia erradica en su capacidad de manejar circunstancias, las marionetas se dejan gobernar por ellas y por los marionetistas, éstos últimos, manejan lo máximo que se pueda a su favor.

Los marionetistas no son malos por el único hecho de manejar a los demás, como todo tiene su equilibrio, hay algunos que aman a sus creaciones, otros que simplemente le parecen piezas de ajedrez para su diversión. Hay marionetistas que pasan a ser marionetas porque el flujo le es muy pesado de manejar y se convierten en títeres sólo para no pensar un rato en el “¿qué hacer?”, hay marionetas que se cansan de serlo y se vuelven marionetistas, hay otros que siendo marionetas se creen marionetistas, hay otros que simplemente son lo que son para toda su vida. Diferentes clases, por ello dije que a pesar de todo es demasiado general.

La pregunta es: ¿Qué quieres ser tú?, en tus manos está decidir lo que quieres ser y hacer, si quieres ser marionetista adelante, lo puedes ser, si quieres ser una marioneta también, pero ten cuidado al dejarte manejar por alguien, aquellos que no aprecian su creación te pueden destruir sin sentir remordimiento por ello.

jueves, 10 de junio de 2010

Cartas sin remitente. Parte I

Hace un rato lo estuve pensando, ¿quién soy?, y la respuesta aunque simple puede tornarse compleja. En primer lugar mi nombre es Marie, un nombre que me encanta, que detesto que traduzcan, un nombre que me define y que aunque sé pueden haber miles con ese nombre allá afuera se que ése nombre forma parte de mí, de mi manera de ser, de mi orgullo.

Tengo casi veinticinco años y a pesar de todo siento que ningún año que ha pasado por mi vida ha pasado en vano, cada momento, cada encuentro, cada persona que ha pasado por mi vida me ha hecho lo que soy, y a pesar que algunos momentos me han dolido y lo seguirán haciendo (sólo que como me dijo una buena amiga, el dolor no se va, sólo se hace más soportable), amo de una manera muy rara todo ello, cada risa, cada lágrima, cada molestia, cada palabra, cada gesto están grabados a fuego en mi memoria, y aunque a veces parece que lo olvido, sólo es eso, un parecer, porque tarde o temprano lo recordaré.

¿Qué influencia han tenido en mi vida? demasiados cambios que tendría que comenzar a enumerar, me importa más el producto final que el producto en bruto. Comencemos por mis defectos, en cuanto a relaciones humanas soy indecisa, siempre he necesitado que me guíen, soy despistada, puedo tener algo en mis narices y si no me dicen "¡Marie vas a caer en el río!" (*Ríe* haciendo referencia a lo que me pasó ayer) no me doy cuenta, mi personalidad es cambiante, se adapta a la circunstancia o por lo menos la más externa, porque en el interior seguimos siendo los mismos. Necesito situaciones extremas para actuar, soy terca, hasta rayar el extremo de la estupidez, me gusta caminar por lo seguro por lo que muchas veces pierdo oportunidades que me pasan por al lado y que con sólo estirar los brazos puedo agarrar. Soy realista hasta el fatalismo a veces, y eso es molesto incluso para mí, y me aferro a la realidad, por miedo a lo inesperado. Me gusta actuar con la cabeza en frío, y eso tiende a que tome hasta situaciones emotivas de una manera bastante fría, aunque eso no implica que me pueda importar en el fondo. Soy orgullosa y algo narcisista, no tiendo a dar mi brazo a torcer fácilmente. Soy de adaptación lenta, el olvidar (o en este caso obviar) también se torna lento, puedo recordar con la misma intensidad de emociones las cosas que me pasaron uno o dos años atrás. Ah, se me olvidaba soy perezosa y por ello tiendo a dejar cosas que puedo hacer hoy, para después y además, tiendo a vivir bajo estrés así no sea necesario.

Mis virtudes son contrapuestas a la mayoría de mis defectos, haciendo que a veces me vea hasta bipolar, no lo soy, no tengo cambios de personalidad, soy yo misma. A pesar de lo despistada, cuando no lo soy, soy capaz de leer entre líneas, me considero alguien detallista. Adicta al trabajo, aunque no se si será una virtud o un defecto, me gusta salir para adelante sola, por mis propios medios, no me gusta depender de nadie, no me gusta sentirme un estorbo o una mantenida en el peor de los casos. En mi último trabajo descubrí que si bien no me gusta la docencia porque la paciencia no es una virtud mía (se me olvidó colocar eso en defectos, aparte de mi reticencia a los niños porque me parecen algo tan moldeable, tan delicado, que tan sólo una acción puede marcarlos de alguna forma y aparte por miedo que algo que les haga llorar, me desespera un niño llorando *ya se, voy a sufrir cuando tenga hijos, atribúyanlo a que soy la menor de toda mi familia, paterna y materna, cuando por fin apareció alguien pequeño cercano, ya les tenía el suficiente pavor como para no acercarme*), me encanta ver como un niño aprende algo nuevo, me fascina ver su rostro de felicidad cuando algo que les parecía difícil lo logran y me encanta ser partícipe de ello (aún considero a mis alumnitos mis hijos, realmente me derrito toda cuando me preguntan cuando voy a volver, el darles clase, a pesar podía dar dolor de cabeza *porque hay unos que son EL dolor de cabeza* me alegraba el día, siempre tenían algo nuevo que decir o que hacer u.u). Me gusta aprender, todo lo que me deje una enseñanza será bienvenido, siempre y cuando no me enseñen de mala gana porque comienzo a meter la pata MUY feamente. Me gusta ver pequeñas cosas que me hagan feliz así sea un instante, un recuerdo, un comentario, un gesto, una nube, una figura cómica en los dibujos del granito de mi piso y me gusta intentar buscar una rendija de luz en la oscuridad, a pesar de que puedo demostrar que soy absolutista (“o es blanco o es negro, pero no gris”) en las cosas malas intento ver siempre algo bueno, una solución, una salida, aunque muchas veces comienzo tirando flechas hasta que por fin doy con el blanco. Me considero entregada, intento dar lo máximo de mí en cualquier instante, pero eso sí, sin estresarme demasiado. Soy decidida (aunque son pocas las veces que esto sale a la luz), si me planteo una meta no descanso hasta conseguirla, siempre y cuando no dañe a terceros a mí alrededor, soy de las que dicen que “nada es imposible”, pero sin embargo necesito verlo para creerlo. Soy fiel a lo que siento y pienso, y soy incapaz de dañar a alguien siendo consciente de ello. No me gusta la hipocresía, no me gusta usar a la gente en mi beneficio, me gusta tener las cosas en mi control siempre y cuando no perjudique a alguien en mi intento, o por lo menos el conteo de daños sea menor al de beneficio. Sé separar mis papeles, sé cuando debo actuar como una desconocida, una novia, amante, o amiga.

Con todo esto ¿a que quiero llegar? no lo sé, quizás a una reflexión netamente personal que me pareció atractiva hacerla pública, es bueno de vez en cuanto sentarse a pensar en nuestras virtudes y defectos, y que hacer para que éstos últimos no afecten a los primeros.